5 consejos para ahorrar dinero en entradas de cine

ahorrar dinero en entradas de cine

Muchas veces los precios de las entradas de cine superar los 10 euros por persona y a veces no es fácil conseguir descuentos para los pases. Por lo que he querido dejar en este post 5 consejos para ahorrar dinero en entradas de cine y ayudarte a disfrutar de los nuevos estrenos al mejor precio sin vaciar tu bolsillo.

Sé Flexible

Muchos cines ofrecen entradas de películas de descuento por las mañanas, por lo general el primer espectáculo del día o, a veces, todos los espectáculos hasta las 5 p.m. o 6 p.m. durante la semana. Los precios de los boletos también varían de una cadena de cines a la siguiente y entre diferentes cines de la misma cadena o cadenas hermanas de propiedad corporativa.

Únete al Club

Algunos cines tienen programas de recompensas que ofrecen ofertas en entradas de cine y otras ventajas para que los clientes repitan.

El crédito puede ser utilizado en la taquilla o en cualquier otro stand, dando a esos clientes un descuento en lo que compren. Los miembros también obtienen actualizaciones gratuitas de tamaño en palomitas de maíz y bebidas y no pagan honorarios por comprar boletos de películas en línea o también pueden obtener códigos descuento para comprar tus entradas más baratas.

Omitir los efectos 3D

Mientras que algunas películas se crean con efectos 3D, otras se disparan en 2-D y tienen sus pop-outs añadidos más tarde en el proceso de producción. Los cineastas Steven Spielberg y Peter Jackson, hablando en un panel en Comic-Con International en San Diego, sugirieron que no todas esas películas valían la pena los boletos de precio premium, según informes de noticias. Los espectadores pueden ahorrar al menos unos cuantos dólares por boleto viendo las mismas películas pero sin los efectos.

Coger una proyección

Algunos teatros muestran las próximas películas para previsualizar el público antes del lanzamiento general con fines de investigación o promoción, especialmente en las grandes ciudades. El descubrimiento de estas proyecciones lleva a cabo algunas investigaciones, pero el esfuerzo puede pagar en películas gratis.

El secreto para averiguar sobre estos eventos es la firma de alertas por correo electrónico y boletines de noticias de cadenas de teatro locales, periódicos y sitios web de eventos.

Pregunta por los descuentos

Muchos cines ofrecen boletos de ganga a las personas mayores, y “senior” no siempre significa 65 años de edad o más.

Los boletos de la película de los niños también se venden a menudo con un descuento, y otra vez la gama de edad puede variar. Echa un vistazo a los detalles en la taquilla y busca algún cupón descuento para comprar tu entrada online.

“La La Land” detrás de las cámaras

"La La Land" detrás de las cámaras

1. La Ciudad de las estrellas – La La Land es la película con más Globos de Oro de la historia. Siete.

2. Ni Emma Stone ni Ryan Gosling fueron las primeras opciones del director Damien Chazelle. Antes se lo propuso a Miles Teller (Whiplash), quien según los rumores declinó por una falta de acuerdo económico, y a Emma Waston, que tenía otros proyectos en marcha como La Bella y la Bestia.

3. Es la tercera vez de Emma Stone y Ryan Gosling juntos. Antes trabajaron en Crazy, Stupid, Love (2011) y Gangster Squad: Brigada de élite (2013).

4. El director ha comparado a Ryan Gosling y Emma Stone con “Fred y Ginger, Robert y Bacall”. Son como una pareja clásica de Hollywood, con “química fuera de la cámara”.

5. Chazelle concibió esta película en 2006, antes de tener en mente Whiplash.

6. El compositor Justin Hurwitz, al que el director conoce desde su paso por Harvard, firma la banda sonora de la película. Hizo lo mismo con Whiplash y, según Chazelle, seguirá siendo así en sus próximos proyectos: “Espero que se ocupe de la música de todas mis películas”.

7. Emma Stone y Ryan Gosling tuvieron que asistir a clases de baile durante tres meses. Aprendieron claqué, tap y bailes de salón de la mano de la coreógrafa Mandy Moore, responsables de los bailes de la película.

8. Para Ryan Gosling siempre fue un sueño hacer un musical como los de los años 40 y 50, mientras que Emma Stone se aficionó a este género de pequeña. Con ocho años su madre la llevó a ver Los Miserables.

9. Además, antes de rodar La La Land, Stone fue Sally Bowles en una representación de Cabaret en Broadway. Allí puso de manifiesto su dotes musicales.

10. Ryan Gosling también tiene experiencia en la canción. Empezó siendo estrella infantil en Mickey Mouse Club de Disney Channel, tiene un dúo con su amigo Zach Shields (Dead Man’s Bones) y ha cantado en varias de sus películas. En Cruce de caminos (2012) le cantó Borriquito como tú a Eva Mendes, en Blue Valentine interpretó You Always Hurt the One You Love mientras tocaba un ukelele y también canta en Lars y una chica de verdad.

11. Gosling también tuvo que aprender a tocar el piano. Estudió cuatro horas diarias durante dos meses y medio. “Fue uno de los procesos de preproducción más increíbles de mi carrera”, reconoció el actor.

12. “No hay un solo primer plano en toda la película realizado por un doble de manos. Siempre son las manos de Ryan”, contó el director.

13. El actor y pianista John Legend también tuvo que aprender un instrumento para interpretar al guitarrista Keith. El personaje es secundario pero prefirió hacerlo para sentirse más cómodo. Reconoce que actuó sin presión porque la película no es sobre un guitarrista.

14. Lo que también ha dicho es que llegó a sentir celos de Gosling. “Me pareció asombroso”, dijo sobre su capacidad de aprender a tocar el piano.

15. El director Damien Chazelle quiso grabar los bailes y las escenas al piano de corrido, en planos secuencia y con pocos cortes. “No había forma de esconder nada. Tenía que aprende cómo tocar esas canciones y tenía que estar dispuesto a hacer los bailes desde el principio hasta el final sin cometer fallos graves”, contó Ryan Gosling.

16. La escena del baile con el sol cayendo en Mulholland Drive, en el parque Griffith, fue una de las más complicadas ya que dura seis minutos y no tiene ningún corte. Además de interpretar la escena, la canción y hacer el baile, tuvieron que estar pendientes de que no anocheciese.

17. Esa fue la única escena en la que la música fue grabada por separado, “porque incluía el baile”, contó Emma Stone en una entrevista.

18. La La Land bebe de muchas cintas clásicas aunque Chazelle señala a Jacques Demy como su mayor influencia. “No sólo en la película, sino en todo lo que he hecho y he querido hacer hasta la fecha”, ha contado. “Ninguna otra película me ha enseñado tanto como Los paraguas de Cherburgou; es mi amor más profundo”.

19. Cantando bajo la lluvia es otra de las películas que ha ejercido mayor influencia sobre el equipo. La vieron todos los días durante las dos semanas que duró el rodaje, según reveló Ryan Gosling durante el Festival Internacional de Cine de Palm Springs. “Ojalá pudiera haberlo dicho en persona, pero me gustaría agradecer a Debbie Reynolds su maravillosa carrera. Vimos Cantando bajo la lluvia cada día en busca de inspiración y ella tenía un talento inigualable. Así que gracias a ella por toda esa inspiración”.

20. Top Hat (1935), Un americano en París (1951), Swing Time (1936), The Band Wagon (1953), Las señoritas de Rochefort (1967) y Fellini 8½ (1963) son otros de los títulos que han dejado su huella en esta película.

21. Mary Zophres, diseñadora de vestuario, también ha buscado inspiración en películas clásicas. Julie Christie, Ingrid Bergman, Grace Kelly y Katharine Hepburn inspiraron los diseños, que quería que fuesen atemporales.

22. El vestido que Mia (Emma Stone) lleva a su primera cita con Sebastian (Ryan Gosling) está inspirado en el que luce Judy Garland en Ha nacido una estrella (1954) y el amarillo del cartel está inspirado en los propios vestidos de Stone, en concreto en el Atelier Versace que llevó a la premiere de The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro (2014). Las flores impresas sobre la tela están inspiradas en Matisse.

23. En el caso de Gosling el vestuario es mucho más limitado. Según la diseñadora, se trata de una colección cápsula con “cinco camisas, dos pantalones y tres abrigos sport” que lleva y repite en la mayoría de las escenas.

24. Para el baile del planetario le dio una chaqueta más grande para que pudiese moverse más fácilmente. Y los pantalones son de lana para que pudiesen ser ajustados y a la vez permitirle todos los movimientos.

25. Pero si tuviese que elegir un vestido de todos los de la película, Mary Zophres lo tiene claro: el vestido blanco que Stone lleva en el epílogo de la película.

26. Al principio de La La Land, Ryan Gosling escucha la radio en la que hablan de un tres veces ganador del Oscar, incluido por Shakespeare in Love. Lo más probable es que la persona a la que se refieren es Sandy Powell, que ganó el premio por El aviador (2004), La reina Victoria (2009) y Shakespeare enamorado (1998). También estuvo dos veces nominada en 2015 por Cenicienta y Carol.

27. Ese momento transcurre justo después de la escena inicial del atasco, cuando cantan Another day of sun. Se rodó en una zona poco transitada de la autopista Harbor Freeway, que se cortó al tráfico para hacer ese plano secuencia. Lo curioso es que los bailarines prepararon la coreografía sobre sus coches, de ahí que los vehículos aparezcan abollados

¿Cuál es el origen de Mickey Mouse?

Dentro de las muchas leyendas y misterios que se cuentan sobre Walt Disney y su compañía cinematográfica, existe una en particular que habla sobre el origen del icónico ratón Mickey Mouse que hasta hoy en día es el símbolo indiscutido del famoso dibujante. Lo que pocos podrían imaginar es su origen, donde su antepasado podría haber sido nada más y nada menos que un conejo, sí, un divertido y suertudo conejo llamado Oswald.

¿Cuál es el origen de Mickey Mouse?

Oswald, el conejo de la suerte

Walt Disney es reconocido como uno de los dibujantes más creativos de todos los tiempos. Su empresa se levantó como un verdadero imperio cinematográfico, pero antes de toda la historia de Disney, Walter Elías trabajó en un proyecto de cortometraje animado en conjunto con el dibujante Charles Mintz. Juntos crearon un divertido conejo llamado Oswald. El conejo Oswald fue partícipe de 26 cortometrajes distribuidos por la compañía Universal.
El origen de Oswald no deja de ser curioso, la historia cuenta que Walt Disney agotado de ideas tras exitosamente haber realizado los cortometrajes llamados “los cuentos de Alicia”, se habría aliado con Ub Iwerks para crear a un nuevo personaje que llamaron Oswald el conejo de la suerte. Cuenta la historia que se escogió este nombre de Oswald al azar. Utilizaron un sombrero lleno de nombres y el primero que cogieron fue el que asignaron a este conejo. ¿Por que le pusieron el “apellido” de “el conejo de la suerte? Debido a que la superstición de las patas de conejo cómo talismán para la buena suerte, aun era más popular de lo que lo es ahora.

Para Walt Disney este fue sin duda un éxito rotundo, lo consideró como una de sus mejores creaciones hasta el momento. Con lo que no contaba era que tras pedir un presupuesto mayor para Oswald entraría en conflicto con Charles Mintz, quien al tiempo y tras un litigio le haría perder todos los derechos sobre el conejo. Pero ahí no quedó la cosa ya que más tarde Universal le arrebató los derechos a Charles Mintz para dárselos a Walter Lantz. Disney se había quedado sin personaje.

El nacimiento del ratón

“Al diablo con Oswald, cuando desarrollemos a Mickey lo venceremos con calidad” habría dicho Walt Disney tras perder los derechos del conejo en el litigio. Con esta sensación de pérdida, Walt se unió a Ub Iwerks para crear finalmente un personaje de éxito mundial: El Ratón Mickey, que hasta hoy en día sigue siendo el principal icono de este ilustrador y de toda la compañía de los sueños.
Al comparar los personajes de Mickey y Oswald podemos ver que las similitudes son evidentes, tanto en el tipo de cortometrajes como en las características morfológicas de ambos animales. De esta forma Walt Disney pudo burlar el desánimo de perder a su personaje predilecto, creó un corto para presentar al mundo al que se convertiría en le icono de generaciones de niños, llevándole a una verdadera gloria incluso después de su muerte. Tal era su fascinación por el nuevo personaje que le llegó a prestar su propia en los primeros cortometrajes.

El reencuentro de dos hermanos

La poderosa maquinaria de la industria Disney pudo recuperar en el 2006 a base de insistencia y talonario algunos derechos sobre el personaje antecesor de Mickey, Oswald. En el videojuego Epic Mickey hicieron un reencuentro virtual de ambos personajes. La compañía declaró sentirse muy feliz y satisfecha con este reencuentro, incluso se utilizaron en el jugo bocetos originales encontrados en las bodegas de Disney.
Al verlos juntos en el juego, uno puede darse cuenta de que son muy parecidos ambos personajes e igualmente entrañables. ¿Qué te ha parecido el origen de Mickey? ¿Crees que habría cambiado en algo el éxito de la compañía si Oswald hubiera sido el rostro de Disney?

“Boyhood”: Un rodaje de doce años

rodaje de doce años

Richard Linklater es un desastre diciendo adiós. El realizador tejano no ha dejado de colaborar con Ethan Hawke (no en vano hasta cofirma los guiones de su trilogía Antes de… junto con Julie Delpy). Con Jack Black ha trabajado en un par de ocasiones, y Linklater fue quien puso a Matthew McConaughey en el mapa cinematográfico con un par de películas al inicio de sus carreras. Sin embargo, es su último trabajo, Boyhood, el que parece un brindis de despedida de este ecléctico director de 54 años. “Será mi último filme pero es el que los precede a todos, a muchos, a tantos…”, divaga llevado por la emoción. “Todavía no he aceptado que se acabó. Ha sido una experiencia mágica, la vida y el arte aunados en el proyecto de mi vida”, asegura como resumen de su última película. En Berlín obtuvo el Oso de plata al mejor director y los tambores del Oscar resuenan a su alrededor. Se trata de la búsqueda del tiempo perdido de Linklater, su deseo de capturar la esencia de la niñez o el “épico cotidiano” de crecer, de hacerse mayor, a través de Mason, que en la pantalla pasa de los 6 a los 18 años. Su primer día de colegio, el divorcio de sus padres, los respectivos amantes de sus vástagos, su primer amor. Todo esto visto a través de unos ojos que son siempre los mismos porque durante los 12 años de rodaje Linklater contó con los mismos actores. “No pude imaginarlo de otra forma”, explica. “Proust nunca tuvo ese problema. Los realizadores, sí. Quería contar una gran historia sin contratar a diferentes actores para marcar el paso del tiempo. Quería un solo actor. Y la única forma fue filmar Boyhood poco a poco, dejando que sus protagonistas envejecieran como sus personajes”.
A los actores les gustó la idea. A los productores, no tanto. Hawke, su continuo Sancho Panza, se apuntó sin dudarlo. Lo mismo que Patricia Arquette. El pacto fue juntarse en Texas una semana una vez al año y rodar un nuevo capítulo en la vida de Mason. “En total, 39 días de rodaje en una producción de 4.200 días de julio de 2002 a octubre de 2013. La producción más larga de la historia”, se ríe de su propia locura. El dinero, 3,9 millones de euros, lo consiguió autofinanciando el proyecto con lo que sería su sueldo. Linklater es dueño de su película, algo bastante inaudito en Hollywood, pero así ha podido elegir cómo y cuándo se estrena. Lo que más me importa es cómo contar lo que quiero compartir”
Faltaba la pieza clave, el niño en el centro de este estudio del tiempo. Quería un profesional no resabiado y lo halló en Ellar Coltrane. “Le dije: ‘Me seguirás viendo dentro de 12 años cuando seas un actor buscando trabajo y yo siga intentando hacer la misma película”, recuerda. No le quedó claro si el niño entendió su broma. “Admiro de Ellar que 12 años más tarde siga siendo el mismo chaval que conocí cuando tenía seis. Alguien etéreo, misterioso, junto al que descubrimos lo que significa el paso del tiempo”.

Cinematográficamente hablando, la idea no es nueva. Como recuerda Linklater, nada lo es. Hace poco el estadounidense descubrió que Stanley Kubrick pensó en hacer su Napoleón filmando a Al Pacino a lo largo de 12 años. “Con lo control freak que era Kubrick no sé cómo habría funcionado”, reflexiona. La edad, la paternidad, los recuerdos de su propia niñez… esas fueron las claves que llevaron a Linklater a rodar Boyhood. También su deseo de acompañar a un niño hasta el momento en el que deja de serlo y se independiza emocionalmente. Y deseaba narrarlo sin artificios. “Quise que la película reflejara la forma en la que pasamos por la vida, sin saber qué es lo que nos espera. Todo lo opuesto a un rodaje habitual donde los directores quieren tenerlo todo bajo control, donde amañan la realidad para que encaje en su narración”. La película ilustra que nunca sabemos lo que nos espera”
No quiere decir con ello que la película estuviera a merced de la improvisación: Linklater aclara que desde el primer día supo cuál sería el último plano de la película. Solo dejó espacio en el diálogo para añadir detalles de la actualidad, de la cultura, del joven que se perfilaba en el niño. “Incorporamos detalles personales aunque nunca rodé esperando que pasara algo delante de las cámaras. Lo que más me importa del cine es la narrativa, cómo contar las historias que quiero compartir. Y no expresaría lo que tengo en mi mente si el filme fuera una improvisación”, defiende enfadado. Linklater quiere separarse así de los documentales de Michael Apted The Up Series con los que se le compara. Tampoco ve similitudes con la serie de películas de Antoine Doinel que propició François Truffaut y sus 400 golpes. “Eso fueron cuatro películas a lo largo de 20 años. Son una gran inspiración pero no tienen nada que ver a Boyhood. Se acercan más a Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer”, concede. Dado lo difícil que es el momento del adiós, ¿hay algún plan para continuar con el experimento en la mente de Linklater? “No, pero si lo hubiera quizá podría algún día conocer a una chica en un tren en algún punto de Europa. Y hacer así la metapelícula, ¿no?”, bromea el director. Y con esa carambola resume toda su carrera de cineasta indie.