El 4 de febrero de 1927 se estrenó en Estados Unidos El cantor de jazz (The Jazz Singer), considerada por muchos la primera película sonora de la historia, y producida por Warner Bros Pictures. El film, que alternaba la voz y las canciones de su protagonista, Al Jolson, con subtítulos, adapta una obra de Broadway sobre una familia judía con tradición rabínica, donde un componente del clan decide convertirse en cantante de jazz. Fue dirigida por Alan Crosland y recaudó un total de 2.625 millones dólares. En la película se usó el sistema de grabación de sonido sincronizado Vitaphone, que Warner desarrolló con la colaboración de la compañía Western Electric.

Paralelamente se comenzó a desarrollar un sistema sonoro diferente denominado Movietone que, a diferencia del Vitaphone, contenía el sonido grabado ópticamente en la misma película. Con ligeras variantes y mejoras técnicas, es el sistema que se utiliza hoy. El primer film completamente hablado usando sistema Movietone fue Luces de Nueva York (1928).

Primer film sonoro. La Warner Bros. Pictures, que por entonces pasaba problemas financieros, fue el primer estudio en sacar un filme sonoro, que alternaba la voz y canciones de Al Jolson con subtítulos. Por supuesto, e independientemente de la calidad artística del filme, se convirtió en un gran éxito de taquilla.